Cuando me preguntan que es la redistribución, en simples palabras puedo decir que es sacar de un lado y poner del otro, no hay magia en la economía.
Uno de los dramas de este mundo es la brutal liquidez mal distribuida, la riqueza está en pocas manos que no necesitan o no quieren gastar, mientras que los que lo podrían gastar no tienen con que, es decir los que pueden generar demanda no pueden económicamente.
Para generar la distribución hay que sacarles a unos que son los que tienen para darles a otros que son los que no tienen. No se puede desde la nada, no es cuestión de que emitan para distribuir papelitos, hay que apropiarse de riqueza excedente en algunos sectores.
Creo que siempre se saca de un lado para poner en otro, el asunto es de que lado se saca y en que lado se pone, porque toda la vida las políticas de ajuste privilegian a los que más tienen. Este fenómeno de mala distribución de la riqueza es una de las causas principales de la crisis que estábamos teniendo, entonces hay que ir a un ámbito de discusión, de concertación o como se lo quiera llamar pero tiene que estar claro que no es para contener las demandas sino para contribuir a mejorar la distribución del ingreso como base de todas las políticas que alrededor de eso se vayan a acordar.
Históricamente frente a las crisis se recurrió a los ajustes. Hoy se trata de ver como se hace para incentivar la demanda, de ver cómo se hace para que no haya pérdida de puestos de trabajo. Entonces creo que lo que hay que analizar es si se está haciendo lo que hay que hacer.
Considero que aquí hay dos posturas contrapuestas: la que ya conocen los argentinos, si se recurre a las recetas tradicionales, sabemos que las medidas serían: ajuste fiscal, recortes del gasto público, despidos de personal y achicamiento de las empresas, es decir procíclicas.
Nosotros estamos por otro tipo de respuestas. Creo que de una vez por todas hay que eliminar el concepto del ajuste como forma de resolver el problema. Pienso que la manera de combatir esta crisis no es ajustar como nos han hecho creer a lo largo de muchísimos años sino al contrario generando medidas que se opongan a lo que la tendencia quiere generar, es decir, tratar de generar demanda a través de distintos incentivos, tratar de proteger el empleo por distintos caminos me parece que es el lineamiento general correcto para tratar de enfrentar una crisis de esta profundidad e intensidad como la que tiene el mundo.
Pienso que las elecciones siempre son plebiscitarias, porque en definitiva reflejan si la sociedad apoya o no apoya, es decir, en las elecciones de medio mandato de alguna manera se pone a prueba la gestión de gobierno, de todos los gobiernos y qué opina la sociedad de cómo marchan las cosas.
Por eso creo que no es novedoso que luego de esas elecciones y según los resultados, puedan pasar dos cosas, una sería el proceso de consolidación de un modelo y el otro sería cambios de rumbo, ajustes importantes en las políticas.
Creo que debemos ratificar el rumbo, el rumbo es el proceso de integración regional, el rumbo es seguir profundizando políticas donde crezca el rol del estado, seguir intentando políticas que hagan a la apropiación de las rentas extraordinarias para ir hacia un modelo de mejor distribución de la riqueza entonces creo que efectivamente si el gobierno tuviera una derrota electoral importante en las elecciones de Junio le resultaría muy difícil mantener ese rumbo con un parlamento, en donde la oposición a priori pone palos en la rueda para aprobar las leyes necesarias para poder avanzar en esa dirección.
Es probable que la elección vaya adquiriendo el matíz de que estamos frente a una opción de elección de camino, estamos frente a algo donde vamos a tener que optar si queremos seguir intentando en este rumbo o se deben realizar modificaciones.
Es constante la pregunta sobre mi relación con Aníbal Ibarra, estuve reunido con él, donde le transmití lo que nosotros aspirábamos en la alternativa plural y progresista que estamos construyendo y no llegamos a un acuerdo.
Podría decir que no tenemos ninguna dificultad en acordar respecto del gobierno de la ciudad, pero si tenemos diferencias respecto del gobierno nacional.
Si bien trabajamos juntos en el 2007, desde la misma perspectiva de autonomía y acuerdo político con el Frente para la Victoria, así conformamos la formula que fuera a las elecciones del 2007 y las listas que participaron en esas elecciones. Le hemos propuesto seguir en el mismo camino y no hemos llegado a un acuerdo hasta ahora, tampoco hemos cerrado las conversaciones.
Yo diría que al día de hoy nosotros no tenemos un acuerdo político, respecto de ir juntos en las próximas elecciones, aunque hemos convenido en seguir manteniendo conversaciones.
Es bueno aclarar que nunca fui ni tengo pensado ser candidato del kirchnerismo. Hace dos años fui candidato a vicejefe de gobierno, y me desgañité diciendo que una cosa es conformar un espacio que incluye al Kichnerismo, y otra es ese reduccionismo de “o se es kirchnerista o se es antikirchnerista”.
No es una novedad que nosotros tratemos en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires de construir un espacio plural con otras fuerzas del espacio progresista, de centroizquierda y de izquierda.
Estamos trabajando en la conformación de un espacio que se parece a lo que hicimos en el 2007, donde integramos una coalición desde un espacio, “Diálogo por Buenos Aires”. En ese momento habíamos hecho un acuerdo con el Frente para la Victoria que respetaba nuestra identidad, que tenía una fórmula común, pero listas independientes de candidatos a legisladores, entre otras cosas.
Considero que una coalición significa la unión de no iguales, es decir porque los iguales no necesitan hacer coalición porque ya forman parte del mismo espacio.
Tengo una posición política pública, conocida, histórica que no cambia; pero que me permite desde un lugar independiente estar de acuerdo con una cantidad de cosas y en desacuerdo con otras. Es decir que comparto ejes importantes de lo que podría llamar el modelo que se viene desarrollando en la Argentina desde el 2003, pero hay muchos ejes que critico constructivamente.
En los hechos y no solo en las palabras hemos demostrado que mantuvimos la identidad y desde allí seguimos trabajando para construir la alternativa que hemos denominado plural, democrática y popular y progresista.