Archivo de Diciembre de 2016

Nada cambia, todo se profundiza

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Tiempo Argentino | Opinión

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La semana se caracterizó por el pedido de renuncia al ministro Alfonso Prat-Gay, una preocupante vuelta de tuerca en la profundización del modelo instalado el 10 de diciembre de 2015. Otra noticia importante es la amplia movilización popular que se está gestando para anular el veto presidencial a la ley de declaración de utilidad pública y expropiación del BAUEN y conseguir en 2017 los dos tercios en ambas cámaras legislativas.

El presidente Macri despidió a Prat-Gay, el ministro del súper endeudamiento externo para pagarles a los fondos buitre lo que estos exigían y para financiar el déficit fiscal. El mismo que el año pasado, en campaña, dijo que el dólar ilegal de $ 16 ya estaba incorporado a los precios, y quien posteriormente pronosticó una inflación de “hasta el 25%” para 2016, cuando estamos terminando el año por encima del 40 por ciento.

El ministro se despidió con el anuncio de los resultados del blanqueo de capitales, cerca de U$S 90 mil millones. Cabe destacar que es muy escasa la proporción de ese dinero que ingresó al país, la mayoría son inmuebles y cuentas cuyos saldos continúan en el exterior. Se indicó que se obtendrán unos $ 82 mil millones por multas, lo que daría una tasa promedio del 6%, bien austera. De todas formas, ese monto de multas no alcanza siquiera a evitar que la recaudación nacional caiga en términos reales respecto de la del año pasado.

Se va un ministro que participó activamente de la gestión implementada por Macri. El desdoblamiento del Ministerio en Hacienda y en Finanzas profundiza la atomización del manejo económico, financiero y productivo, atribuyéndole supuestamente mayor poder de decisión económica al presidente de la Nación (o al círculo reducido que habitualmente consulta). Nicolás Dujovne, flamante ministro de Hacienda, ha dejado bien en claro en sus apariciones periodísticas –y en presentaciones de su consultora– su preocupación por el elevado déficit fiscal, que propuso reducir para 2017. Dujovne sostiene que “sobra más de un millón de empleados públicos”, dando a entender que se trata de un seguro de desempleo encubierto. Y sustenta la idea de congelar el gasto público en términos reales por varios años, al mejor estilo del Brasil de Michel Temer. También plantea la necesidad de bajar los costos laborales y eventualmente acceder al financiamiento del FMI ya que “las condiciones que impondría el organismo serían pasablemente laxas para el gobierno”.

De esta forma, al igual que lo sucedido en otras áreas, los nuevos funcionarios parecen elegidos para llevar el ajuste aun más profundo. El propio Macri propuso a sus ministros diez cosas que tienen que dejar de hacer en 2017, en una clara intención de reducir el Estado.

Mientras tanto, la economía sigue deprimida. Fausto Spotorno sostiene que “la recuperación firme del consumo se producirá en el segundo semestre del año que viene”, es decir, el cuarto semestre de esta gestión. Es entendible, puesto que las medidas implementadas por el gobierno nacional ajustan el gasto, los bolsillos de los consumidores y permiten la llegada de productos que compiten con la industria nacional.

Veto contra la iniciativa popular

El veto del presidente a la ley de expropiación del BAUEN era esperable, aunque no deja de ser doloroso e indignante.

Doloroso porque continuará la situación de desprotección de los trabajadores que han construido y desarrollado con tenacidad y eficacia la cooperativa de trabajo Buenos Aires Una Empresa Nacional (BAUEN).

Indignante, porque el veto va en contra de la voluntad legislativa, que por amplia mayoría en ambas cámaras votó la ley de expropiación, sustentada en el interés público de la misma.

Es, además, especialmente cruel, dado que se publicó en el Boletín Oficial el día del vencimiento del plazo, generando en los trabajadores una expectativa de resolución favorable hasta último momento, cuando la decisión ya estaba tomada desde la fecha misma de la sanción de la ley.

Queda claro que se trata de una decisión eminentemente ideológica: expropiar un activo de un particular para sostener una empresa recuperada por sus trabajadores no está en el ideario del conservadurismo que expresa Macri. No importa que el inmueble en cuestión tenga una historia de impagos, quiebras y traslados de propiedad irregulares. Es una cuestión de “principios” neoliberales: el capital privado es intocable.

El veto pretende echar por tierra la solución política a un conflicto jurídico de casi 14 años. Y, si bien tuve el honor de que se resolviera sobre la base de un proyecto que presenté en Diputados con la inestimable colaboración de los trabajadores del BAUEN, se arribó a tal solución gracias al consenso de diversas fuerzas políticas que durante varios años trabajamos de manera conjunta para sancionar la ley. La cooperativa BAUEN es un testimonio de las más de 200 empresas recuperadas por los trabajadores que debieron llegar a esa instancia por las políticas que se aplicaron en los noventa. Hoy se están aplicando esas mismas políticas, y el veto es parte de ellas.

Ese veto se fundamenta en que “las obligaciones (emergentes de la ley) resultarían sumamente gravosas para el Estado nacional, favoreciendo exclusivamente a un grupo particularizado y sin traducirse en un beneficio para la comunidad en general” (decreto 1302/16). Este argumento es insustancial y falaz. Insustancial, porque la suma que eventualmente deba abonarse, lo expresa la ley vetada, será cancelada total o parcialmente con los créditos que el Estado nacional posea contra el titular y/o los titulares de los bienes declarados de utilidad pública y sujetos a expropiación, y los costos que hubiera que pagar son insignificantes en relación con el Presupuesto de la Administración Nacional. Falaz, porque sostiene que favorece exclusivamente a un grupo y no se traduce en beneficio para la comunidad: la ley vetada establece que el inmueble se incorpora al patrimonio del Estado, y se otorga en comodato a la cooperativa BAUEN “para dar continuidad a las actividades culturales, educativas y sociales que desarrolla y mantener su actividad productiva como fuente creadora de trabajo”. Entender que esto no se traduce en beneficio a la comunidad no es solo una cuestión de ceguera, sino de desconocimiento de la importancia de los movimientos sociales y de las empresas de la economía solidaria en la producción y distribución de la economía. Además, la ley exige al BAUEN, entre varias obligaciones de carácter social, destinar el 30% de sus plazas hoteleras para el turismo social y dar cobertura a las derivaciones médicas de todo el país efectuadas por el INSSJP, lo que implica mayor impacto social aun.

En cuando a “favorecer a un grupo particularizado”, ¿no es acaso lo que ha hecho este gobierno al reconocerles rendimientos más que excepcionales a los fondos buitre, o el mantener el régimen de estabilidad minera? ¿O al extender un blanqueo a aquellos que, en el mejor de los casos, han sido evasores, condonando, con una pequeña multa, ingentes ingresos que deberían haber llegado al fisco y que impidieron la construcción de miles de escuelas y hospitales y transferencias a los sectores más empobrecidos?

El conservadurismo, al que adhieren Macri y sus funcionarios, siempre ha beneficiado a las clases altas y a los sectores concentrados, y maltratado a todas las expresiones populares. En la medida en que podamos instalar esta idea, iremos avanzando en la batalla cultural. Para ir transitando ese camino, #PoneteLaCamisetaDelBAUEN para lograr la sanción definitiva de la ley con dos tercios de los votos de ambas Cámaras en 2017.

Nota publicada en Tiempo Argentino el 31/12/2016

BAUEN: Frente al veto de Macri, en 2017 vamos por una nueva sanción con 2/3 de los votos en ambas cámaras

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LEY DE EXPROPIACIÓN

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En una nueva demostración de falta de sensibilidad social, el Presidente Macri oficializó hoy el veto a la ley de expropiación del hotel cooperativo BAUEN, aprobada el 30 de noviembre en la Cámara de Senadores de la Nación.

Resulta especialmente cruel la actitud del Ejecutivo, de publicar el veto en el Boletín Oficial el día del vencimiento del plazo, generando en los trabajadores hasta último momento una expectativa de resolución favorable, cuando está claro que el veto presidencial era una decisión tomada desde la fecha misma de la sanción de la ley.

Sobre la base de una supuesta “erogación presupuestaria muy importante”, la gestión de la alianza Cambiemos pretende echar por tierra la solución política a un conflicto jurídico de casi 14 años, solución a la que se arribó gracias al consenso de diversas fuerzas políticas que durante varios años trabajamos de manera conjunta para sintetizar en una iniciativa parlamentaria la declaración de utilidad pública y la expropiación de los inmuebles y de todas las instalaciones del hotel cooperativo.

En ese sentido, queremos resaltar que el hotel fue edificado con créditos otorgados a un grupo empresario por el Estado nacional entre 1977 y 1978 (durante la última dictadura cívico-militar). Ese dinero nunca fue devuelto por los empresarios que construyeron el hotel, quienes lo cerraron y abandonaron en 2001, dejando en la calle a más de 130 familias.

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La ley, que fue aprobada de modo reciente sobre la base de un proyecto del diputado nacional Carlos Heller (Partido Solidario) y asimiló las iniciativas de otros legisladores, es taxativa en un punto fundamental: la suma que deberá abonarse en cumplimiento del proceso de expropiación será cancelada total o parcialmente -según la correspondiente tasación- con los créditos que el Estado Nacional posee con relación a los antiguos dueños por los préstamos contraídos por éstos y no abonados. Este punto de la ley es virtuoso, ya que sería un claro contrasentido que el Estado renuncie a cobrar sus créditos.

Además, no es cierto que la expropiación signifique un gasto para el Estado. Se trata de una inversión, porque las instalaciones se expropian en beneficio del Estado Nacional y se otorgan en comodato a la cooperativa, que para poder ejercerlo deberá -entre otras contraprestaciones- desarrollar en sus instalaciones prácticas relacionadas con el aprendizaje de oficios y establecer convenios con universidades públicas, gobiernos provinciales e instituciones sociales para realizar prácticas de turismo, gastronomía, cooperativismo y diversas actividades socioculturales (ninguna novedad para la cooperativa, ya que todas esas actividades se realizan en el hotel cooperativo desde hace varios años). Además, destinará permanentemente el 30% de sus plazas disponibles a pasajeros del turismo social y para dar cobertura a derivaciones médicas de todo el país, efectuadas a través del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados.

En 2003 los trabajadores del BAUEN recuperaron el hotel, pusieron en marcha el proceso productivo y desde entonces lo gestionan en forma eficiente. La experiencia del BAUEN demostró que la gestión cooperativa es una verdadera alternativa de organización para darle vida a emprendimientos productivos con fines sociales, con la cooperación y la solidaridad como motor y estímulo para el trabajo.

La crisis socio-económica como consecuencia de la implementación de políticas neoliberales, que tuvo su estallido en diciembre de 2001, dejó una enorme secuela de empresas cerradas o abandonadas por sus dueños. El del BAUEN es un ejemplo más de ese accionar empresario.

La lucha de Buenos Aires Una Empresa Nacional (BAUEN) es un testimonio de la lucha del conjunto de las más de 200 empresas recuperadas por sus trabajadores. La defensa del BAUEN y la promulgación de la ley de expropiación son la consolidación del derecho de más de 130 familias a mantener sus fuentes de trabajo y al mismo tiempo son un llamado de atención: las empresas recuperadas son una respuesta a las políticas económicas que se aplicaron en los noventa y que hoy se están volviendo a aplicar en Argentina.

El jueves 29 de diciembre los trabajadores del hotel cooperativo van a anunciar su plan de lucha de cara a una nueva y definitiva sanción. Allí vamos a estar, como siempre, acompañándolos junto a otros dirigentes sociales, políticos, gremiales y del movimiento cooperativo. Los esperamos a partir de las 18 en Callao 360.

Porque el Estado no puede darle la espalda a los trabajadores. Porque las empresas cooperativas ayudan a construir un mundo mejor. En 2017 vamos a seguir trabajando por una nueva sanción con mayoría especial de 2/3 de los votos en ambas cámaras del Congreso de la Nación.

Carlos Heller

Diputado Nacional - Presidente del Partido Solidario

Juan Carlos Junio

Secretario General del Partido Solidario

2001 como ejercicio de memoria

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Tiempo Argentino | Opinión

Por Carlos Heller

Recordar las características esenciales de las políticas que derivaron en los sucesos del 19 y 20 de diciembre de 2001 nos lleva necesariamente a la comparación con las implementadas por el gobierno de Mauricio Macri y a pensar en los efectos presentes y futuros del programa de Cambiemos.

El 15º aniversario del 19 y 20 nos convoca a un análisis histórico y político de los sucesos, la declaración del estado de sitio en plena democracia, la represión desenfrenada y al recuerdo de las víctimas. Si hacemos un repaso de las políticas implementadas en los noventa, se puede citar la profunda desregulación del comercio exterior, con un fuerte incremento en las importaciones, que dejó infinidad de empresas quebradas (la gran mayoría pymes industriales) y colaboró a engrosar una enorme deuda externa proveniente del elevado déficit comercial.

La caída de las pymes impactó negativamente en la masa de trabajadores, mientras que la flexibilización laboral empobreció a los asalariados y no paró el fuerte incremento de la desocupación. La jubilación mínima se mantuvo en $ 150 mensuales por una década. El régimen se caracterizó también por una liberalización financiera extrema que, con un tipo de cambio fijo atado al dólar, llevó a una elevada dolarización de la economía.

Cuanto más se elevaba la deuda externa, más se incrementaba la fuga de divisas al exterior. La deuda externa llegó a niveles impagables, por su magnitud y por los elevados intereses que aplicaron los acreedores foráneos. La economía se ajustaba para poder pagar los intereses de la deuda: es así que el gobierno de la Alianza llegó a plantear reducir salarios y jubilaciones un 13 por ciento.

Fue un sistema de valorización financiera que ahogó la producción y reconfiguró la estructura económica, con el remate de valiosas empresas estatales privatizadas en condiciones nocivas para el país y los usuarios, consolidando la idea del Estado Mínimo y Subsidiario, que también cultiva Macri. El sistema, prohijado por el FMI hasta último momento, estalló por sus propias inconsistencias y por la presión popular, refrendando que el límite de los ajustes está determinado por la resistencia de los ajustados.

El 2001 en 2016

“Fuimos muy exitosos en evitar otro 2001 porque se salió rápido del cepo, se refinanció el tema de los holdout, se unificó el tipo de cambio y se liberó al campo”, expresó recientemente Macri. Haciendo un juego de palabras, sostengo que, de no cambiar las políticas, comenzaríamos a transitar hacia el 2001, debido a los efectos a los que necesariamente llevarán las medidas impuestas por Macri, similares a las aplicadas en los noventa. Esta definición no está referida a la interrupción del mandato presidencial acosado por sus propias políticas, como sucedió en 2001. No obstante, la coalición actual de Cambiemos (sumado el opo-oficialismo) tiene muchas similitudes con la Alianza de hace algo más de 15 años.

Queda claro que la situación que dejó el gobierno de Cristina Fernández, si bien exhibía algunos desequilibrios, ninguno de ellos tenía ni por asomo la magnitud de los que se potenciaban en 2001. La alocución de Macri, en línea con su declamada “pesada herencia recibida”, tiene que ver con la necesidad de justificar la recesión de este año y sus consecuencias sociales.

El FMI también se suma a este enfoque. En la consulta del artículo IV sobre nuestro país, afirma que “la reversión de los serios desbalances y distorsiones heredadas de la administración previa, necesarios para sentar las bases de un crecimiento futuro robusto, inevitablemente tuvieron un impacto adverso en el corto plazo sobre la economía argentina”. El “inevitablemente” es revelador: indica que con anterioridad se conocía que las medidas de liberalización y desregulación iban a llevar a una recesión con costos sociales. No obstante, el candidato Macri prometió en innumerables oportunidades y en spots oficiales de campaña: “No vas a perder nada de lo que ya tenés”. Proposición tentadora, pero falaz.

Esto nos lleva a un interrogante: ¿es posible que las políticas actuales que están comprimiendo la economía lleven en el futuro a un “crecimiento robusto”? Es imposible. Ya lo hemos vivido, y de allí la importancia de reflexionar sobre las consecuencias políticas de los noventa.

En este año las tasas de interés han sido y siguen siendo positivas en términos reales, impactando negativamente sobre el financiamiento a la producción, que se redujo en forma significativa. Paralelamente, el BCRA duplicó el stock de Lebac. Datos que son indicios del sistema de valorización financiera que se está afianzando.

Una característica más pronunciada aun en esta gestión son las agudas transferencias de ingresos desde el sector de clases medias y pobres hacia los grupos concentrados, que además de injustas, desfinanciaron al Estado. La eliminación de las retenciones a los productos agrícolas y a las mineras, la rebaja de las retenciones a la soja, la reducción de las alícuotas del impuesto a los bienes personales, la eliminación del Impuesto a las Ganancias sobre los dividendos distribuidos, el generosísimo perdón fiscal a las empresas (solo justificable para las pymes) y la frutilla del postre, un blanqueo de capitales que no exige su ingreso al país, son las medidas principales de esas transferencias. El “ya no nos vamos a tener que esconder más” de Macri indica para quién trabaja este gobierno integrado por CEOs y algunos funcionarios que también participaron del gobierno de la Alianza.

Estas medidas que desfinancian al Estado no están puestas en discusión. Ante el reciente acuerdo por Ganancias con los gobernadores y la GCT, que mejora levemente el proyecto original del Ejecutivo (al menos hasta las próximas paritarias), y en algunos temas lo empeora, el presidente fue tajante: dio un agradecimiento público a “todos los que fueron sensatos en las últimas semanas y pensaron desde la responsabilidad a la hora de discutir” y lo extendió “también a aquellos que fueron irresponsables pero después reflexionaron”. ¿Qué es lo que mide la responsabilidad para Macri?: el rechazo a los tributos progresivos, al Impuesto a las Ganancias a los dividendos distribuidos, a la imposición de retenciones a las mineras, a la eliminación del impuesto a los bienes improductivos, entre otros. Tributos necesarios para que el Impuesto a las Ganancias llegara solamente al 10% de los trabajadores, los que más ganan, sin desfinanciar al erario público, como propuso el dictamen votado por la oposición en Diputados. En la sanción del jueves 22, el opo-oficialismo volvió a alinearse con los ejes del proyecto macrista.

Por el lado del salario, también se profundiza la distribución regresiva, dado que los salarios reales cayeron durante 2016, y el gobierno intenta consolidar esa pérdida (mezquino bono de fin de año mediante que alcanzó a muy pocos trabajadores) para comenzar a discutir las paritarias de 2017. El FMI recomienda para Argentina, además de la baja del gasto público y otros ajustes, cambiar la fórmula de actualización fijada por la Ley de Movilidad Jubilatoria para que no supere la inflación, disminuir la relación entre el haber jubilatorio inicial y el salario de los últimos años de aporte, del 72% actual al 60%, y aumentar gradualmente la edad jubilatoria de las mujeres a los 65 años.

Cuanto más nos acerquemos al FMI y a sus recetas neoliberales, un objetivo de la gestión Macri, más cerca estaremos de un esquema económico en el que pierden las pymes, los trabajadores, los jubilados, y el pueblo en general. Eso es lo que Macri ofrece para el futuro.

Nota publicada en Tiempo Argentino el 24/12/2016

Carta de diputados de distintos bloques políticos al ministro Barañao

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Heller y Junio pidieron una solución inmediata para los 500 investigadores

A continuación, reproducimos el texto de la carta ingresada este mediodía en Mesa de Entradas del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva

Los diputados y diputadas más abajo firmantes, integrantes de distintos bloques políticos, solicitamos al Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, Sr. Lino Barañao, que reciba a los representantes de los becarios e investigadores del CONICET para que, en conjunto, acuerden una solución inmediata que asegure ingreso monetario para los 500 investigadores seleccionados hasta tanto se resuelva su ingreso definitivo a la institución.

Queremos señalar, para conocimiento de la sociedad en su conjunto, que estos 500 investigadores se han sometido a un proceso de selección riguroso y exhaustivo, integrado por distintas instancias de evaluación, y que como resultante de este proceso fueron seleccionados por sus méritos y por la calidad de los proyectos de investigación que llevan adelante.

Estamos a pocos días de celebrar festividades, y nos parece fundamental que el año cierre en paz, sin vulnerar ni los derechos laborales de los investigadores ni el desarrollo científico y tecnológico de la Argentina.

Quedamos a la espera de la resolución de este conflicto y expresamos nuestra absoluta solidaridad con los trabajadores perjudicados y el conjunto de la comunidad científica argentina.

Argumedo, Alcira – Proyecto Sur UNEN

Bregman, Myriam (MC) – PTS en el FIT

Britez, María Cristina – Frente para la Victoria – PJ

Cabandié, Juan – Frente para la Victoria – PJ

Carlotto, Remo – Peronismo para la Victoria – Movimiento Evita

Carmona, Guillermo - Frente para la Victoria – PJ

Carrizo, Nilda Mabel – Frente para la Victoria – PJ

Castro, Sandra – Frente para la Victoria - PJ

Cleri, Marcos – Frente para la Victoria – PJ

Cousinet, Graciela – Libres del Sur

De Pedro, Wado – Frente para la Victoria – PJ

De Ponti, Lucila – Peronismo para la Victoria – Movimiento Evita

Del Caño, Nicolás (MC) – Pts en el FIT

Distéfano, Daniel – Frente para la Victoria – PJ

Donda Pérez, Victoria – Libres del Sur

Doñate, Claudio Martín – Frente para la Victoria – PJ

Estévez, Gabriela Beatriz– Frente para la Victoria – PJ

Ferreyra, Araceli – Peronismo para la Victoria – Movimiento Evita

Garré, Nilda – Frente para la Victoria – PJ

Gómez Bull, Mauricio Ricardo – Frente para la Victoria – PJ

González, Josefina Victoria – Frente para la Victoria – PJ

Grosso, Leonardo – Peronismo para la Victoria – Movimiento Evita

Guzmán, Andrés – Peronismo para la Victoria – Movimiento Evita

Heller, Carlos – Partido Solidario

Horne, Silvia – Peronismo para la Victoria – Movimiento Evita

Huss, Juan Manuel – Frente para la Victoria – PJ

Igon, Santiago Nicolás – Frente para la Victoria – PJ

Junio, Juan Carlos (MC) – Partido Solidario

Kicillof, Axel – Frente para la Victoria - PJ

Larroque, Andrés – Frente para la Victoria – PJ

Martínez, Oscar – Movimiento Solidario Popular

Masin, María Lucila – Frente para la Victoria – PJ

Masso, Federico – Libres del Sur

Mazure, Liliana – Frente para la Victoria – PJ

Mendoza, Mayra Soledad – Frente para la Victoria – PJ

Moreau, Cecilia – Frente Renovador

Moyano, Facundo – Frente Renovador

Pérez, Martín Alejandro – Frente para la Victoria – PJ

Raverta, María Fernanda – Frente para la Victoria – PJ

Recalde, Héctor – Presidente Bloque Frente para la Victoria – PJ

Rivas, Jorge (MC) – Socialismo para la Victoria

Rodríguez, Rodrigo – Frente para la Victoria – PJ

Rodríguez, Matías – Frente para la Victoria – PJ

Ruiz Aragón, José Arnaldo – Frente para la Victoria – PJ

Santillán, Walter Marcelo – Frente para la Victoria – PJ

Seminara, Eduardo – Frente para la Victoria - PJ

Tailhade, Luis Rodolfo – Frente para la Victoria – PJ

Volnovich, Luana – Frente para la Victoria – PJ

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Dificultades internas y externas

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Tiempo Argentino | Opinión
Por Carlos Heller

En una entrevista para La Nación, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, sostuvo: “Si uno mira concretamente lo que nosotros decíamos del segundo semestre hemos cumplido todo. Dijimos que iba a bajar la inflación y bajó, que iba a arrancar la obra pública y arrancó en todo el país, y dijimos que íbamos a estar en un sendero de crecimiento para el año próximo”. No obstante, los datos no parecen sostener tal afirmación.

La economía sigue evidenciando signos recesivos importantes. El consumo cayó un 7,5% en octubre, según la consultora CCR, cumpliendo tres meses consecutivos de caídas superiores al 7%, y cerrando el peor año desde 2002. Sucede que la reducción en la demanda de alimentos, bebidas, artículos de tocador y limpieza se produjo en todos los canales: los grandes supermercados evidenciaron caídas del 9%, mientras que los mayoristas también sufrieron bajas cercanas al 7 por ciento.

El Estimador Mensual Industrial del Indec arrojó en octubre la caída interanual más elevada del año, un 8%, con evolución negativa en todos los sectores, lo que indica la profundidad de la recesión manufacturera. El mayor declive se dio en textiles, con un reducción del 26,7%. Adicionalmente, el presidente de la Cámara Textil de Luján advirtió que “hay 5500 despidos a nivel nacional”, dato que completa el panorama sectorial.

La producción de acero crudo registró en noviembre una caída del 11,3% interanual según datos de la Cámara Argentina del Acero. El cemento exhibió valores levemente positivos luego de varios meses de fuertes caídas: los despachos aumentaron un 2,1% interanual en noviembre, incremento que no resultó suficiente para revertir la caída acumulada de los once meses, que ascendió al 11,7 por ciento.

El IPC del Indec evidenció en noviembre un aumento del 1,6%, con una preocupante suba del 1,9% en el rubro de alimentos y bebidas. Estos números indican las dificultades que se encuentran para que la inflación mensual se ubique por debajo del 1,5%, como prometieron los funcionarios macristas. En este aspecto, las decisiones de incremento en las tarifas de los servicios públicos no ayudan al proceso de desinflación: en la semana se informó que las tarifas eléctricas aumentarán en febrero y agosto, y se sumarán a los aumentos del gas para abril y octubre.

En su informe sobre Argentina emitido durante la semana, la Cepal sostiene que “la consecuente caída de la participación de los asalariados en el ingreso, que incide en la evolución del consumo privado en el corto plazo, se sumó a la retracción de la inversión, y no fue compensada por la evolución del gasto público ni por las exportaciones, que mostraron una expansión moderada”. El organismo estima que el año culminará con una caída del PIB del 2,0% para nuestro país (aunque los últimos datos lo ubican entre el 2,5% y el 3%), y espera un crecimiento del 2,3% para 2017, es decir, en el mejor de los casos, apenas recuperando la pérdida de este año.

Discusión por Ganancias

La llegada al Senado del proyecto de modificación al Impuesto a las Ganancias, votado por la oposición en Diputados, abrió nuevamente la puerta a intensas discusiones sobre el tema. El Ejecutivo operó sobre los gobernadores para que no se apruebe tal proyecto y llegar a uno nuevo, más cerca del elaborado por Hacienda. Este último se ubica en las antípodas de la promesa electoral por la cual los trabajadores no pagarían el impuesto, aunque, según el jefe de Gabinete, se trató “solo” de un spot de campaña. Marcelo Bonelli relata bien la situación (Clarín, 16/12/16) al citar los dichos del presidente: “No se dan cuenta de que los inversores los miran a ellos (a Massa y Urtubey) para ver qué van a hacer”. Y agregó: “Massa hace tiempo se comprometió conmigo a ser responsable en materia fiscal y ahora no cumplió. Por eso es un impostor”. Esta reflexión se produce, según Bonelli, debido a que desde Washington (evidenciando dónde se toman las decisiones) se transmitió que el desacuerdo entre Macri y Massa refleja una clara debilidad en la gobernabilidad de Argentina.

En esta tónica, desde el Senado se reclamó al Ejecutivo avanzar en una ronda de negociaciones destinada a consensuar un proyecto único.

Atentos a esta iniciativa, los grandes empresarios salieron a pronunciarse sobre el tema. El reelegido presidente de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), Jaime Campos, sostuvo: “Necesitamos estabilidad porque eso les da tranquilidad a los que quieran invertir”. Daniel Funes de Rioja dijo que la UIA tenía que condenar la irresponsabilidad fiscal, mientras que Paolo Rocca declaró que “el país no puede aceptar otro conflicto, necesita gobernabilidad”.

Desde el sector minero se aseveró: “Aumentar la carga impositiva es hacer que se caigan la producción y el desarrollo. Hay que reactivar las minas y que la gente con buenos sueldos pague sus impuestos, porque esto es una cadena”. Es decir, que no tributen las ganancias empresarias pero sí los salarios: una sincera visión neoliberal.

Impacto externo

En la semana se conoció el aumento de la tasa de interés de referencia de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos, que llevó su valor al 0,75% anual, luego de un año de no modificarla. Tal decisión, y las eventuales subas que surjan en 2017, ya están influyendo en las variables financieras y en los precios de las materias primas, y seguirán impactando en nuestro país y en América Latina.

La FED indicó que las condiciones económicas (un incremento moderado de la producción, asociado a una todavía débil inversión) solo permitirían futuros incrementos graduales en la tasa de referencia. Todo indica que el incremento en las tasas llegó para quedarse.

Este tema forma parte de una de las principales reflexiones del Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe, producido por la Cepal: el “aumento en las tasas de interés en Estados Unidos puede resultar en mayores costos financieros”.

El informe indica, además, que “después de dos años de contracción, la región vuelve a tasas de crecimiento positivas pero bajas” y que “la recuperación se da en un contexto externo de crecientes incertidumbres que llaman a la cautela”.

Los datos de nuestro principal socio comercial, Brasil, no permiten el optimismo: el propio Banco Central indicó que el PBI tuvo una caída en los últimos 12 meses del 5,3%, mientras que la Cepal espera solo un 0,4% de aumento en 2017.

Tal como se detalló, las incertidumbres están a la orden del día en el contexto internacional, lo cual ya está impactando plenamente en la economía de nuestro país, con elevada volatilidad de las variables financieras.

Teniendo en cuenta que el gobierno tiene al financiamiento externo como uno de los principales ejes de su gestión, se agravará el costo de una política ya de por sí negativa. Esto es debido a que los sucesos externos impactan negativamente sobre la disponibilidad de fondos, ya sea por la mayor tasa de interés que habrá que pagar, como por la eventual escasez del mismo, debido al conocido “vuelo a la calidad”, en el cual los inversores llevan sus capitales hacia los países centrales, en los cuales están aumentando las tasas de interés.

La extrema liberalización y desregulación impuesta por la gestión de Mauricio Macri lleva a que los sucesos externos impacten plenamente sobre la economía argentina. Atrás quedó la gran cantidad de medidas tomadas por los gobiernos de Néstor y Cristina que amortiguaban los impactos externos, con el objetivo de defender el mercado interno y el consumo popular.

Nota publicada en Tiempo Argentino el 18/12/2016

 

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