En las próximas elecciones aspiro a representar al sector de la ciudadanÃa porteña que ve con buenos ojos el rumbo iniciado en el 2003, con una economÃa centrada en la producción, en el trabajo y en la inclusión social.
Esto no significa una aprobación total y absoluta, yo considero que además de los aciertos hubo errores que hay que superar. Pero las diferencias que tengo con quienes se oponen al gobierno es que yo al vaso lo veo medio lleno y no medio vacÃo.
Estoy convencido de que hay medio vaso vacÃo, pero también de que hay medio vaso lleno. Entonces creo que en primer lugar hay que consolidar el medio vaso lleno, para luego llenar todo el vaso. Pero sin poner en peligro lo que ya se ha logrado.
Yo quiero una Argentina con ciudadanos incluidos, lo primero es cuidar el trabajo, sin trabajo hay pobreza, y con pobreza no hay educación, no hay salud, no hay seguridad. Hay mucho para hacer en esta dirección y para ello hay que partir de lo realizado, consolidarlo y profundizarlo.
Creo que estamos transitando con enorme madurez esta cuestión de entender la importancia de este momento electoral.
Quiero dialogar, conocer tus inquietudes y tus necesidades.
Quiero contarte nuestras ideas, nuestras propuestas.
Te invito a formar parte de nuestro espacio amplio y plural, el Encuentro Popular por la Victoria.
Pienso que el tema de la inseguridad debe ser resuelto desde el desarrollo de polÃticas públicas que, en primer lugar, apunten a generar amplios campos de inclusión social, amplios campos de contención de los sectores sociales castigados, marginados, a quienes no se les puede pedir que cumplan reglas de las que no se sienten parte.
Un ejemplo para ilustrar lo que estoy diciendo serÃa: si yo me siento incluido en un club, en cualquier club, a partir de ahà me siento comprometido culturalmente a respetar determinadas reglas del club. Si yo no tengo acceso al club y paso por afuera qué obligación tengo con esas reglas, sin son las reglas de otro. Entonces, lo que digo no es para justificar es para tratar de entender que la primera batalla por la seguridad es la batalla por la inclusión, la primera batalla por eliminar el territorio donde el delito puede nutrirse de mano de obra, es crearle a los jóvenes estÃmulos, intereses, es crearle a la familia cosas que defender, es crear un ámbito de pertenencia distinto.
Entonces considero fundamental trabajar por la inclusión social, trabajar por un empleo digno para todos, que todos tengan su seguridad social, que todos tengan acceso a cobertura médica, trabajar sustancialmente para crear un ambiente social de seguridad que dejará lo delictivo en un punto menor, de lo que debe ser atacado.
Debemos trabajar para generar una sociedad más inclusiva, para generar una sociedad donde desde la inclusión podamos actuar sobre el conjunto de los problemas que nos preocupan a los ciudadanos en general.