La semana pasada la presidenta lanzó el programa de radarización Escudo Norte, y fue en este marco que habló sobre la seguridad y cómo atacarla desde distintos frentes a la vez.
Dijo la presidenta al respecto: “Cuando construimos escuelas, cuando construimos caminos, cuando el que no tiene trabajo tiene una Asignación Universal para poder llevarles alimentos a los hijos, cuando nuestros viejos tienen las jubilaciones que les corresponden, cuando más de 5 millones de argentinos tiene trabajo, también estamos luchando contra la delincuencia. Por eso es muy importante avanzar en el desarrollo y el crecimiento social; y es muy importante avanzar en el desarrollo defensivo, logÃstico y tecnológico para dar la otra parte del combate. Se combate en los dos frentes: en el frente militar y en el polÃtico, social y económico. Son los dos combates que tenemos que dar contra la delincuencia“.
Mucho se habÃa criticado la falta de radares en el norte argentino como un lugar de acceso de distintas formas delictivas, entre las que el narcotráfico y la trata de personas ocupan un lugar principal. Por eso ayer se puso en conocimiento el Decreto 1091, que plantea la conformación de lo que se llamó el Operativo Escudo Norte, que además de radares, dispone de aviones, helicópteros y una cantidad determinada de uniformados para estar patrullando estas zonas de frontera, básicamente en las provincias de Salta, Jujuy, Formosa y Santiago del Estero.
Pero como bien dijo la Presidenta, la inseguridad se ataca desde varios frentes. Por eso al mismo tiempo que se instalan radares, hay que trabajar para la contención social, de manera que los sectores más vulnerables encuentren vÃas de solución a sus necesidades elementales a través de planes de inclusión social.
Por eso, el desarrollo tecnológico, el desarrollo de la protección a través de una red de radares (una asignatura pendiente importante y que se acaba de comenzar a resolver) por un lado, y brindar soluciones a los problemas de la pobreza, de la desigualdad y de la injusticia social, son todas medidas que ayudan para ir resolviendo los problemas de la seguridad.
Recientes sucesos económicos sirven para plantear el rol del Estado en la economÃa. El antecedente algo más lejano lo constituye la crisis financiera internacional, que sobrevino por la falta de regulación del Estado y que se resolvió con el salvataje a los bancos y empresas privadas. El tÃpico enfoque neoliberal de privatizar las ganancias, pero socializar las pérdidas.
El otro antecedente es mucho más reciente, y tiene que ver con la decisión, aún del Estado, de jugar un rol más activo en la economÃa, a partir del decreto de necesidad y urgencia Nº 441/11 que permite a la Anses ejercer los derechos polÃticos; es decir, de votación en las asambleas, en forma proporcional a la cantidad de acciones que el Fondo de Sustentabilidad posee en 42 distintas empresas.
Si bien algunas empresas han aceptado la participación del Estado, otras compañÃas resistieron decididamente el decreto, en parte porque no desean el contralor del Estado, en parte por un enfoque ideológico. Es este enfoque ideológico que plantea la concepción del Estado inactivo, aquel que debe estar solamente para acudir en auxilio de los grandes grupos privados cuando tienen dificultades, con subsidios, con exenciones impositivas, pero jamás para hacer valer a pleno sus intereses y sus derechos.
Queda claro que con esta visión, sustentada por varios de los candidatos actuales a la futura presidencia de la Nación, volvemos a la vieja teorÃa del Estado subsidiario, que sólo funciona para garantizar los derechos de las grandes corporaciones.
En este marco, la discusión sobre la relación del Estado y la EconomÃa social serÃa imposible de llevar a cabo, puesto que serÃa irrelevante. No habrÃa conexión alguna. Sólo a aquellos que sustentamos la importancia del Estado como regulador de la economÃa nos interesa discutir el tema que estamos discutiendo. Y utilicé el ejemplo de la participación del Estado en las empresas públicas porque nos remite al concepto aún más amplio de la economÃa social, que es el potencial de la economÃa mixta: aquella en la cual Estado y privados participan conjuntamente para obtener una eficiencia no sólo empresaria, sino también social, un tema que no fue suficientemente debatido.
Hay innumerables ejemplos a nivel internacional de grandes empresas transnacionales que tienen capitales privados y estatales, en los rubros más estratégicos de la actividad económica y que son altamente eficientes.
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El satélite argentino lanzado la semana pasada por la NASA y la Vaca Rosita ISA creo que son las dos noticias más importantes en lo que hacen al desarrollo cientÃfico y tecnológico de nuestro paÃs.
Estas son novedades hay que poner, además, en relación con el plan estratégico industrial 2020 que anuncio la ministra Giorgi y con la creación de un banco de desarrollo que está analizando la presidenta.
Es en este marco que aparecen las novedades del lanzamiento del satélite Aquarius y el nacimiento de Rosita Isa, la primera vaca transgénica capaz de producir leche maternizada que fue clonada en conjunto por el INTA y la Universidad de San MartÃn.
El satélite, por su parte, generará información estratégica para los cultivos. Esto también es para tener en cuenta, porque cuando los representantes del campo dicen que con las retenciones sólo se les saca dinero de los bolsillos, aquà pueden ver algunas de las aplicaciones concretas.
Otro claro ejemplo de las polÃticas de estado aplicadas al desarrollo cientÃfico lo podemos ver en el Laboratorio Nacional de Referencia, dependiente del SENASA, que se inauguró en MartÃnez. Allà se controlará la calidad sanitaria de alimentos, y es uno de los diez laboratorios más importantes del mundo.
Asimismo, en el mismo acto en el que se anunció la inauguración del laboratorio, se puso en marcha el Sistema Nacional de Radares. Este programa implica la producción de radares con tecnologÃa argentina que ayudarán a pronosticar lluvias y granizo.
Queda claro que mientras algunos dicen que no hay polÃticas y que lo que nos lleva a este crecimiento es el viento de cola, la realidad sigue demostrando que son las polÃticas públicas bien aplicadas las que permiten aprovechar el viento de cola.
Hace unos dÃas el gobierno decidió reducir en un 18.5% el subsidio al gasoil para las empresas de transporte de pasajeros. Para que se entienda, actualmente las empresas reciben el gasoil a 90 centavos el litro cuando el precio en surtidor está arriba de los 3 pesos. Es decir que es un subsidio alto.
Yo he dicho infinidad de veces que es necesario trabajar en el tema de los subsidios, segmentándolos y orientándolos a los sectores que lo necesitan, para que este esfuerzo que realiza el conjunto de la sociedad para sostener una tarifa o un servicio, vaya efectivamente a los sectores más vulnerables.
En este caso particular, la cuestión es más compleja porque estamos hablando del transporte de pasajeros. Pero por eso, reforzando la idea de que los beneficios de los subsidios lleguen a los usuarios, creo que deberÃa establecerse por ejemplo un subsidio por cantidad de pasajeros transportados, logrando asà que sea mucho más preciso.
En el caso de la luz o el gas, si bien están los niveles de consumo, es necesario trabajar de manera más compleja, porque existen hogares del Gran Buenos Aires donde hay bombas eléctricas. Esta gente consume mucha electricidad porque necesitan sacar agua para la casa, entonces el subsidio por nivel consumo no alcanza. En estos casos habrÃa que hacer una combinación de variables entre la zonificación, la cantidad de metros cuadrados edificados, el consumo, y si se pudiera, agregar el nivel de ingresos del grupo familiar. De esta manera podrÃa direccionarse el subsidio exactamente a quienes lo necesitan.
Este -creo yo- es uno de los grandes desafÃos del gobierno, porque la polÃtica de subsidios está bien y nosotros lo defendemos, ya que es la acción del estado para llegar a los más necesitados. También es correcto que en un principio se haya hecho global porque es difÃcil meterse en el fino, pero pareciera que llegó el momento de trabajar con mayor precisión y direccionar mejor esos subsidios de manera de ahorrar en subsidios innecesarios y que vayan a aquellos sectores que realmente lo necesitan.
Imaginar escenarios futuros no es más que una proyección de las tendencias actuales, dado que nadie puede adivinar lo que vendrá.
Si analizamos la situación internacional, la misma estará surcada por los impactos de los planes de ajuste en varias de las naciones de la Eurozona, y por la evolución de los paÃses centrales que están saliendo con un gran esfuerzo de la crisis verificada a partir de 2007. A ello debe sumarse un contexto en el cual los paÃses periféricos son los impulsores del crecimiento global, y todo indica que lo seguirán siendo. En este entorno, se puede decir que, con las lógicas salvedades, en términos de actividad la economÃa mundial presentará un dinamismo similar al actual, aunque se espera cierta volatilidad de las variables económicas, especialmente las financieras.
Prácticamente todos los organismos internacionales y estudiosos estiman que la demanda de productos alimentarios continuará creciendo en los próximos años, con niveles de precios sostenidos para los granos y oleaginosas. Conviene recordar que, como ya ha sido demostrado en la crisis de 2008/2009, la economÃa de nuestro paÃs posee estabilizadores que permiten reducir los impactos negativos del exterior, con lo cual el tema internacional no aparece ahora como un problema, aunque siempre hay una espada de Damocles puesto que a escala planetaria no se ha cambiado el estilo de globalización basada y orientada hacia la libre circulación de los flujos financieros, que ha sido el desencadenante de la actual crisis.
Los estabilizadores domésticos también inciden en la evolución del mercado interno de nuestro paÃs, al otorgarle consistencia al crecimiento de la economÃa. Se trata del equilibrio fiscal que se viene evidenciando en los últimos tiempos, una situación envidiable para la mayorÃa de los paÃses; un superávit comercial de magnitud, alto nivel de Reservas Internacionales y una bajÃsima deuda externa total, en especial con los acreedores privados. También se evidencia un crecimiento de los salarios reales de los trabajadores registrados, con un poder de compra persistente en la población y cosechas que, salvo las condiciones climáticas, continuarán en niveles históricos altos.
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