La reorientación de subsidios no es “ajuste”

Comentarios (15) »

quita-de-subsidiosHace tiempo que vengo escuchando que aquello que llamamos “sintonía fina” es en realidad un ajuste encubierto. Lo que yo creo es que la derecha tiene un enfoque –basado en el Consenso de Washington- que parte de la concepción de que los subsidios son malos por sí mismos. Lo que esta gente esta expresando, son sus ganas de que la Argentina comience un ciclo en el que se hagan ajustes al estilo europeo.

Uno de los argumentos que utilizan quienes creen ver políticas de ajuste, estaría dado en el tema de la suspensión de los subsidios a las tarifas de los servicios públicos. Lo gracioso es que todos estos años se dedicaron a criticar los subsidios diciendo que había que eliminarlos, pero ni bien se tomó esta medida, empezaron las críticas por el “ajuste”.

Para ser contundente y que no haya ninguna duda de lo que pienso, estoy absolutamente convencido que el gobierno no impulsa ningún ajuste, sino todo lo contrario. Lo que el gobierno informó es que hay una reestructuración de los subsidios, por la cual van a van a quitárselos a aquellos sectores empresarios y de la población que tengan ingresos más que suficientes para no necesitarlos. Las PYMES por ejemplo, seguirán manteniendo los subsidios, porque las políticas de fomento al trabajo y empleo hacen necesario que este sector los mantenga.

Ahora, ¿qué significa la reorientación? Significa, ni más ni menos, que los esos recursos que hoy se están usando para subsidiar gente que no los necesitan, quedarán libres para ser utilizados en sectores que lo necesitan más, creando de esta manera políticas anticíclicas por el impacto de la crisis internacional.

Para ponerlo en ejemplos claros, si le sacamos el subsidio a una persona de alta renta, esa persona ahorrará menos, y si ese dinero se lo damos a alguien de bajos recursos, esa persona consumirá más. De lo que se trata es de que los subsidios se apliquen bien, ya que son una herramienta importantísima para mejorar las políticas de distribución del ingreso. Entonces, si tenemos una familia que vive, por ejemplo en un edificio donde hay una pileta climatizada, me parece absurdo que la sociedad en su conjunto esté subsidiando a esa familia, cuando con ese dinero se podría estar subsidiando más y mejor a la garrafa de gas, que tiene un precio altísimo y que lo pagan sectores de bajos recursos.

Que quede claro que en ningún lado escuché que esta redistribución o reorientación de los subsidios está destinada a achicar el gasto. En todos los discursos de la presidenta y de Boudou cuando era ministro de economía, siempre se habló de reorientar. Reorientar es dejar de dárselo a uno para dárselo a otro.

Incrementar la soberanía estatal

Comentarios (4) »

modeloLa implementación de las recientes 
medidas cambiarias recupera la soberanía estatal sobre el mercado de divisas, sin restringir normativamente las operaciones, pero controlando el origen lícito de los fondos. La primera medida que se ha tomado está vinculada con la obligación para las hidrocarburíferas y mineras de liquidar el ciento por ciento de las divisas de sus exportaciones, una excepción injustificable que se originó en los noventa; ésta es una medida que hace rato venimos reclamando.

En 1991, por un decreto de Carlos Menem y Domingo Cavallo, se estableció que las petroleras estaban obligadas a liquidar en el país al menos el treinta por ciento de los dólares provenientes de sus exportaciones, es decir, podían dejar en el exterior el setenta por ciento de las divisas obtenidas por la exportación. En el caso de las mineras no tenían obligación de liquidar monto alguno, y podían dejar el ciento por ciento de las divisas afuera.

El decreto 1.772, firmado por Cristina Fernández de Kirchner, vuelve a instalar la obligatoriedad de la liquidación de divisas para todas las exportaciones, establecida en el decreto 2.581 del 10 de abril de 1964, firmado por el entonces presidente Arturo Illia, y se fundamenta en “razones de equidad, habiéndose modificado las circunstancias que dieran origen a las excepciones aludidas”.

Podría pensarse que la circunstancia que determinó la exención fueron las ideas del Consenso de Washington y la férrea adscripción del gobierno de Menem al neoliberalismo, que instaló un “pacto de estabilidad fiscal” a las mineras a través de la ley 24.196, de mayo de 1993, por el cual el gobierno no puede cambiar las condiciones originales pactadas en los contratos. De todas formas, hubo un interregno a partir de diciembre de 2001, cuando estuvieron obligados a liquidar las divisas -hasta febrero de 2003- cuando Eduardo Duhalde volvió a instalar la normativa de 1991 por medio de un decreto de necesidad y urgencia (DNU).

Hay que destacar que, en los últimos años, el sector petrolero y minero, en conjunto, liquidaron entre el setenta y el ochenta por ciento de sus exportaciones, y puede calcularse que, de haber liquidado la totalidad de ellas, habrían ingresado en el último año en las Reservas Internacionales cerca de tres mil millones de dólares más, un monto significativo. Pero analizando estos datos, no aparece la medida como una mera decisión para obtener más reservas, sino para subsanar una excepción injustificable que poseían dos actividades extractivas, en especial la minera.

El decreto corrige una inequidad, ya que no existían razones para un tratamiento diferencial respecto de las otras exportaciones, cuando, precisamente, son exportaciones mucho más valiosas porque indican la pérdida por ventas al exterior de recursos naturales no renovables, y cuya actividad, además, produce un deterioro ambiental muy fuerte.

Sin embargo, estas empresas están gozando de ganancias excepcionales, derivadas del fuerte aumento de los precios de esas materias primas en el exterior, en especial del oro, y no resulta coherente que esos resultados excepcionales sean usufructuados por un sector determinado de la sociedad, que para obtener los mismos no generó mayores inversiones, sino que derivan de una situación externa a las condiciones de las explotaciones.

Seguir leyendo

La segmentación de los subsidios es una buena medida

Comentarios (13) »

quita-de-subsidiosEs notable cómo se cruzan los posicionamientos respecto a los subsidios. Durante la campaña electoral me cansé de escuchar el reclamo opositor para que se termine con los subsidios, y hoy son esas mismas personas las que se rasgan las vestiduras hablando de los aumentos que van a sufrir las familias afectadas por la quita del subsidio.

De hecho, justamente me preguntaban el otro día si a la quita de subsidios se la podía denominar “ajuste”. Yo creo que no se trata de una mala palabra, el asunto es a quién se ajusta. Históricamente, el ajuste está vinculado a quitarle a los que menos tienen, a aquellos que ya vienen ajustados.

En cambio, lo que el gobierno está haciendo puede resumirse en 3 ideas que son centrales. Primero, que se le ha quitado los subsidios a las grandes empresas de sectores de altísima renta; una clara medida de redistribución del ingreso. Segundo, se ha excluido a las PYMES; reconociendo así el aporte a la generación de empleo y su menor capacidad contributiva. Tercero y respecto a los usuarios domiciliarios, se iniciará una disminución de subsidios a sectores identificados como de alta renta, como los habitantes de Puerto Madero, de los Countries o los de Barrio Parque. Además, respecto del resto de los ciudadanos, se establecerá un mecanismo en la que cada familia podrá renunciar al subsidio o de pedir que se lo dejen según su capacidad para enfrentar el pago pleno de las tarifas.

De igual manera pasará con las tarifas del transporte público. Si bien es algo que debería haberse hecho hace mucho tiempo, también es cierto que recién hoy tenemos las condiciones tecnológicas de otorgar el subsidio a las personas a través de la tarjeta SUBE. De esta manera se podrá diferenciar también tarifas de acuerdo a la capacidad contributiva del pasajero.

Estoy convencido que se están realizado correcciones imprescindibles de medidas que en algún momento se tomaron de forma masiva porque era imposible hacerlo de otra manera, y que recién ahora estamos en condiciones de segmentar.

Personalmente creo que son medidas concretas que van a liberar una cantidad de recursos fiscales importantes; y sumado a que la Argentina en el presupuesto no venía proyectando déficit fiscal sino superávit, estimo que estos recursos podrán volcarse a políticas de distribución, mejorando las asignaciones universales, o mejorando los servicios públicos que se brindan a través de los servicios estatales.

El mundo tiene suficientes bienes y servicios para que todos vivamos bien

Comentarios (10) »

distribucion-ingresoHace un tiempo salió una noticia de esas que indignan a los indignados: “los millonarios del planeta aumentaron su participación en la riqueza global y ya poseen el 39 por ciento”.

Hay que aclarar que esos millonarios son 29.7 millones de personas frente a los siete mil que va a tener el mundo a fin de año, es decir, menos del uno por ciento de la población mundial y que, pese a la crisis, siguieron ganando.

Las consignas principales de los indignados de Wall Street, que estos días fueron duramente reprimidos, dicen cosas como “La humanidad no necesita la avaricia de las corporaciones”, “No más Wall Street en la Casa Blanca”, “Dinero para trabajo y escuelas” o “Graven a los ricos”. Hasta se escucha una frase muy curiosa en boca de los norteamericanos: “La gente unida jamás será vencida”, algo que marca esto que yo vengo diciendo hace mucho tiempo acerca de que la reacción de los ajustados es el único límite al ajuste.

Para construir igualdad es fundamental trabajar para que haya mejor distribución, y una mejor distribución no se logra con el mercado, sino que hacen falta leyes, regulaciones, que alguien tenga el valor de decir “yo no soy neutral”. Es necesario dar pelea, sabiendo que habrá una pulseada y que en esa pulseada habrá que lograr revertir la pirámide, porque lo cierto es que este mundo tiene suficientes bienes y servicios para que todos vivamos bien.

Invertir en proyectos productivos da sustento a la seguridad social

Comentarios (8) »

obra-publicaEs muy común escuchar que “el gobierno se financia con el dinero de la ANSES” y, muchas veces, esa frase es repetida sin siquiera pensar qué significa.

Yo he dicho varias veces que para un jubilado –o mejor aún- para un potencial jubilado, no hay mayor garantía de que en un futuro cobrará que el hecho de que haya mucho empleo en blanco que pague aportes.

Cuando existían las AFJP, éstas invertían en acciones de empresas transnacionales y títulos de países extranjeros. Es muy probable que de existir las AFJP hoy tendríamos en el fondo títulos griegos o portugueses. Muy por el contrario, el fondo de garantía de sustentabilidad que administra el ANSES tiene una porción que se destina a la economía real. Esta porción, que al momento de la estatización era el 2%, se multiplicó por seis, es decir que el 12% del fondo de sustentabilidad se destina a proyectos productivos.

Entre esos proyectos se encuentran obras públicas de infraestructura vial, energética, hídrica, y de construcción de viviendas. Por ejemplo, pocos saben que en mayo del 2011 se incorporó el Programa Federal Plurianual Construcción de Viviendas en la Provincia de Buenos Aires y otros en el Chaco, La Rioja y Mendoza, y que con esos fondos además de construir y resolver problemas sociales, se está generando trabajo. Otro ejemplo de financiación es el de Atucha, donde se invierte parte de los fondos para mejorar el balance energético.

Si tomamos nada más que las inversiones en infraestructura, entre mayo del 2010 y mayo del 2011 hubo un aumento del 90% en la inversión en proyectos de esta índole. Es decir, se está generando trabajo y, obviamente, aumentando los recursos del sistema previsional. Ya lo he repetido muchas veces y lo vuelvo a hacer: lo que le da sustentabilidad al sistema, es que se reciban nuevos aportes constantemente.

Entonces, utilizar los recursos en proyectos productivos, es la mejor manera de resguardarlos. Porque existe rentabilidad social gracias a estos proyectos, es decir, influyen en el funcionamiento general de la economía porque son generadores de empleo formal, atrayendo mayores ingresos para la seguridad social.

Creo necesario resaltar el círculo virtuoso de haber recuperado el manejo de los fondos previsionales, simplemente porque fueron puestos en función de un proyecto de país. Los privatistas, que critican la re-estatización del sistema previsional, se ponen locos al ver que esos fondos están volcados a proyectos productivos, que además generan puestos de trabajo, viviendas sociales y energía, porque termina demostrando que todo lo que ellos decían era una gran mentira.

 

You need to log in to vote

The blog owner requires users to be logged in to be able to vote for this post.

Alternatively, if you do not have an account yet you can create one here.

Powered by Vote It Up