El tema financiero y el carácter político de la disputa

sistema-financieroEl tema de la regulación del sistema financiero, y la necesidad que sea funcional al resto de la economía está en la primera línea de debate en todos los países.

La reciente iniciativa del presidente de Estados Unidos, Barak Obama, busca que los bancos comerciales que acepten depósitos del público no puedan invertir ese dinero para beneficio del propio banco. A los bancos comerciales se les prohibiría poseer, invertir o asesorar a fondos de cobertura o firmas de capital privado. En definitiva, se puede elegir dedicarse a negociar con recursos propios o ser propietario de un banco, pero no puede hacer ambas cosas.

 Es el espíritu de la famosa ley Glass Steagall promovida por Franklin Roosvelt en 1933 para evitar los efectos de la crisis, y que rigió hasta 1999, cuando el vendaval del Consenso de Washington arrasó con ella y sentó las bases para la generación de la espectacular crisis financiera actual.

La decisión de Obama, que además propone limitar el tamaño de los muy grandes bancos, es de absoluto sentido común y largamente validada por la teoría económica; sin embargo, la derecha estadounidense, y la vernácula, la tildan de populista, que no es el momento adecuado y otros calificativos extra económicos, además de ejercer su poder económico a través de las significativas bajas operadas en las acciones de las bolsas mundiales, altamente interconectadas.

Aquí se observa el poder del sistema financiero, su influencia sobre la opinión académica y su pretendida preeminencia sobre el resto de la sociedad: sólo así se puede comprender que los grandes bancos que recibieron cuantiosos salvatajes del estado, hayan otorgado miles de millones de dólares en bonos y dividendos a sus directivos y accionistas, burlándose de los contribuyentes que fueron relegados al momento de recibir ayudas del Estado para fomentar la economía y reducir el desempleo.

La única forma de evitar estos comportamientos, y las eventuales crisis financieras y los costos sobre la economía real que traen aparejados, es con regulaciones estrictas que establezcan las operaciones que pueden realizar los bancos, cómo orientar el dinero captado de la sociedad, y que controlen la competencia en el mercado financiero.

En la actualidad, los líderes mundiales acuerdan en la necesidad de regular la actividad financiera, para minimizar lo más posible las crisis sistémicas, dado que el sistema financiero, por definición, es propenso al riesgo.

Como un resumen de la situación internacional, resulta interesante tomar algunos conceptos de una nota de Joseph Stiglitz, en la cual establece que “el mundo ha aprendido algunas lecciones valiosas, aunque a un gran costo en prosperidad, tanto actual como futura, costos que fueron innecesariamente altos dado que (esas lecciones) ya deberíamos haberlas aprendido”.

Una de ellas es que los mercados no se auto regulan, y si no hay regulaciones adecuadas, son propensos al exceso. Ante la amenaza de colapso del sistema financiero, la red de seguridad se extendió no sólo a bancos sino a otras entidades financieras. Dice Stiglitz “nunca se transfirió tan gran cantidad de dinero a tan pocos”. El salvataje, continúa el Nóbel, “expuso una profunda hipocresía… Aquellos que han predicado recortes fiscales cuando iban a pequeños programas de ayuda social para los pobres , ahora piden a gritos el programa de bienestar más grande del mundo ( hacia los bancos)” .

Otra lección para aprender , según Stiglitz, tiene que ver con entender que los mercados no siempre funcionan bien dado que presentan fallas: También indica que se aprendió que las políticas keynesianas funcionan bien, y brinda el ejemplo de Australia, cuyas políticas de estímulo bien diseñadas le permitieron salir tempranamente de la crisis.

Entre las lecciones, hay una vinculada a temas que se están discutiendo hoy en Argentina, y se refiere a que hay otras funciones de la política monetaria que sólo combatir la inflación: “El excesivo foco en la inflación lleva a que algunos bancos centrales ignoren que está pasando en sus mercados financieros” y sostiene que “los costos de una leve inflación son minúsculos comparados con los costos impuestos a las economías cuando los bancos centrales permiten el crecimiento sin restricciones de las burbujas de activos”.

Por último detalla dos cuestiones, una de ellas es que los bancos que debieron ser salvados por el Estado distribuyeron generosos bonos y dividendos, mientras que si bien el salvataje se realizó para permitir un renacimiento del financiamiento a empresas y familias, ello no sucedió.

Bajo estas consideraciones, el Nóbel de economía, en un reciente reportaje, estimó que la crisis mundial no terminará antes de 2013, dando idea de la profundidad de la crisis y la dificultad de su reversión.

En nuestro país, la actual confrontación nos recuerda dos consignas históricas del Movimiento cooperativo liderado por el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos: “El dinero de los argentinos en manos de los argentinos” y “Un país se hace desde adentro o no se hace”.

La globalización neoliberal tuvo dos soportes estratégicos, la globalización financiera y la desregulación total de la economía. El estado fue declarado un artefacto obsoleto y el mercado fue santificado como el dios regulador de las relaciones económicas, sociales y culturales de nuestros países. La actividad financiera y la reestructuración del sistema financiero a partir de la Ley Videla- Martinez de Hoz aún vigente, fue la locomotora del vendaval desnacionalizador y concentrador que azotó y asoló nuestra nación.

Por ello la crisis provocada por los sectores restauradores de la nueva y vieja derecha muestra el caracter político de la disputa, en cuanto a que el modelo neoliberal no ha muerto, el nuevo modelo que propiciamos no termina de nacer.

Por ello cobra relevancia una nueva Ley de Entidades Financieras.

Estoy trabajando en ese Proyecto.

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6 comentarios para “El tema financiero y el carácter político de la disputa”

  1. Carlos Muñiz dice:

    Al ser el dinero que prestan los bancos, el dinero que todos los argentinos depositan en el sistema financiero, el cual por imperio del funcionamiento del mismo se multiplica en funcion de la tasa de encaje. Ese dinero debe volver en prestamos al sistema productivo y las tasas de interés no pueden ser tan elevadas. Haciendo eso hay un ahorro importante en los costos de produccion el cual se puede volcar en mejoras de salarios incrementando el poder adquisitivo de los sectores populares que necisitarían menos crédito para adquirir bienes durables. De esta forma se fomenta el crecimiento de un país evitando que en el futuro se produscan crisis por burbujas financieras especulativas o por desabastecimiento ya que el dinero va fundamentalmente a crear nuevas industrias y no al consumo.

  2. daniel roera dice:

    LA VERDAD ES QUE ME LLAMA PODEROSAMENTE LA ATENCION QUE NO SE MUESTREN MANIFESTACIONES DE RECHAZO A LOS HOLDINGS FINANCIEROS.
    HAY 30 MILLONES DE PERSONAS SIN TRABAJO Y NO HAY GENTE EN LA CALLE PIDIENDO UNA RESPUESTA!!!
    O LA REPRIMEN O TODAVIA CREEN EN EL SUEÑO AMERICANO!!!

    ACA EN LA ARGENTINA POR ALGUNA PAVADA TE CORTAN UNA RUTA.CASI TE DESCABEZAN UN GOBIERNO POR UN SECTOR QUE SE QUEJABA POR LOS IMPUESTOS, RETENCIONES QUE SE LES COBRA.
    Y ESTOS TIOS SE QUEDARON CON MILES DE MILLONES DE DOLARES Y NADIE SE QUEJA!!!????
    COMO ES LA TORTA??
    NO SERA QUE SOY UN GIL??

  3. José Yorg dice:

    Democráticamente.com

    Desde las tres fronteras para el mundohttp://www.democraticamente.com/page/index.php?option=com_content&view=article&id=1395:inecesitamos-otro-estado&catid=40:opini&Itemid=59

    Enfoques cooperativos; Hoy: “¿Necesitamos otro Estado?”

    Por José Yorg, el cooperario

    Tuve el privilegio de participar en la 2° Edición de los Foros virtuales organizado por el Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo-PNUD- y la Red Interamericana para la Democracia, en la temática “¿Necesitamos otro Estado?, sobre el cual, modestamente considero de importancia compartir mi visión sobre la cuestión planteada en el Foro, visión impregnada del pensamiento del cooperativismo del siglo XXI.

    La introducción extractada de su ultima parte del administrador afirma que “En América Latina la consecución de la plenitud de los derechos para todo ciudadano y ciudadana no se ha cumplido como prometía la democracia. Hoy vivimos en una región, en la cual grandes mayorías pueden ejercer sus derechos civiles y políticos, pero que en la realidad del día a día se enfrentan a las constantes restricciones y negaciones del ejercicio efectivo de otros derechos, como son los derechos económicos, sociales y culturales, que más que respeto y protección, requieren de una participación activa del Estado. La desigualdad socioeconómica, la exclusión sociocultural, y la persistente marginación de las decisiones colectivas están a la raíz de la debilidad de una democracia de ciudadanía.

    Es por esto que es necesario preguntarnos ¿Cómo lograr una democracia en que el ser ciudadano o ciudadana signifique más que votar?, ¿será necesario redimensionar el Estado de bienestar para que los ciudadanos y ciudadanas de América Latina puedan hacer efectivos sus derechos en la vida cotidiana?, y entonces, finalmente ¿Cuál es el Estado que necesitamos para dar el salto desde una ciudadanía formal a una ciudadanía ejercida plenamente?

    Reflexiones cardinales del momento histórico latinoamericano y por tanto disparador de muchas e importantes apreciaciones de los participantes, de mi parte, cuanto sigue:

    SIN NINGUNA DUDA… ¡NECESITAMOS OTRO ESTADO!

    Ese Estado debe ser una estructura política que impulse una democracia económica y participativa política-social. ¿Es posible esto?

    No tan sólo es posible sino más bien necesario y de manera urgente.

    Si observamos la vida institucional de la Cooperativas veremos cuan posible es esto.

    La crisis actual se presenta, como todas las crisis, como elemento de oportunidad para ello.

    Si pretendemos un Estado democrático, respetuoso y promotor del desarrollo humano, necesariamente y por consecuencia debe estar conducida por personas formadas en estas líneas de pensamientos y acción.

    Surge así entonces la pregunta ¿cómo?
    Los procesos sociales y económicos impulsados por políticas erráticas conducen al desastre que estamos empezando a percatarnos y sentir.

    Hablé anteriormente de crisis y de ver en ella oportunidades.

    La inteligencia y la sensibilidad de los pueblos emergerán porque genéticamente el hombre y la mujer son cooperantes.

    El cooperativismo, como modelo económico social puede ser una alternativa viable si estamos dispuestos a impulsarlo frente al caos financiero que arrastrará ineludiblemente a las economías y así el círculo se cerrará en mayor pobreza y marginación de los pueblos, resultado que empujará a las rebeliones de insatisfacción social. El remedio: el cooperativismo como nuevo evangelio de redención.

    El Estado es, en definitiva, el reflejo de las ideas dominantes. Pero el transcurrir de las etapas episódicas de la producción avanzan y vuelven obsoletas las formas organizativas en que éstas se desenvuelven.

    Si nuestra mirada es humanista, entonces tenemos pocas opciones en cuanto al Estado que merecemos se refiera.

    Las fuerzas productivas de carácter individual ya están perimidas. La forma organizativa cooperativa parecer ser la mejor opción entonces para proseguir con el desarrollo equitativo superando así la contradicción y desajustes.

    America Latina tendrá que resolver su actual subdesarrollo, en lo profundo de su génesis esta el modelo cooperativo, y en esto Paraguay emerge como el ejemplo apropiado: fue el más desarrollado con un modelo proteccionista en medio del caos.

    Las modificaciones políticas, económicas y sociales, históricamente nos evidencian que se producen a través de choques de intereses, sea positiva o negativa para las mayorías.

    ¿Por qué pensar y actuar como que esta vez-ante la crisis-el cambio benéfico hacia la construcción será de manera diferente? La realidad no se puede modificar con buenos deseos.

    “Sólo el pueblo salvará al pueblo” dice un dicho, y es cierto, puesto que es el pueblo quien debe asumir su rol como legitima fuente de poder.

    Es entonces menester fijar postura en cuanto a cómo debe ser ese nuevo Estado, garante de una vida socialmente justa y equitativa, única forma de construir sociedades sustentables y que superen la dicotomía de capital-trabajo, génesis de conflictos.

    Entonces podemos señalar que una cuestión sustancial para tener un nuevo Estado es el mejoramiento humano. Ahora….. ¿Cómo se dará el mejoramiento humano?

    Debo insistir….. ¡El mejoramiento humano vendrá de la mano del cooperativismo!

    Si nos preguntáramos cuál es el aspecto sustancial del cooperativismo, incuestionablemente deberemos afirmar que es el mejoramiento humano canalizado a través de su método educativo el cual posee carácter reflexivo, participativo y transformador.

    ¡Lo dije y lo repito aquí y ahora mismo! La cooperación es la fórmula genuina y genética de la especie humana, hoy adormilada por siglos de enseñanza en la mezquindad en sociedades habituadas al consumismo, individualismo y la competencia.

    Por tanto, el mejoramiento humano vendrá de la mano del cooperativismo, toda vez que posee los atributos necesarios para realizar la proeza de transformar la sociedad a partir de la aplicación de una economía basada en la propiedad, producción y distribución cooperativa que creará las mejores condiciones ambientales para influir y estimular positivamente a cada individuo en su formación social.

    La contradicción entre crecimiento económico y la inexistencia de una justa distribución de la riqueza, la carga pesada sobre los hombros del pueblo que tiene que pagar las consecuencias de los desastres financieros como los actuales, evidencian lo que podríamos denominar “patología crónica y aguda a la vez del modelo político actual”, solo superable a partir de un mejoramiento humano e institucional.

    Ese mejoramiento institucional democrático, un nuevo Estado, debe a su vez liberar nuevas y vigorosas fuerzas productivas cooperantes que faciliten, en definitiva, el advenimiento de una sociedad con justicia social, la cual será, sin dudas una hazaña del cooperativismo.

    Encuentro que entre los temas pendientes se encuentran

    *La dependencia económica, social y política

    *El autismo político de la clase gobernante ante el desastre ecológico y la pobreza que se extienden.

    *La multiralidad, la pluralidad.

    El actual sistema democrático representativo presenta a todas luces caducidad.

    La democracia como sistema de gobierno no es una cuestión acabada, debe evolucionar hacia formas y contenidos nuevos: democracia económica y social, basándose en el simple pero complejo mecanismo de la participación.

    El cooperativismo constituye un sistema económico-social nacido de las entrañas del capitalismo como reacción a la bestialidad que éste imponía e impone a la humanidad, cuya síntesis magnifica nos narra Robert Owen-Padre del Cooperativismo-, así:

    “hice todo lo que pude para aliviar los males de mis empleados; y sin embargo, a pesar de todo lo que hice, con nuestro sistema totalmente irracional de creación de riqueza, de formación del carácter y de organización de todas las actividades humanas, sólo pude aliviar un poco la miseria de su estado; y ello pese a ser consciente de que la sociedad, incluso entonces, poseía medios sobrados para educar, emplear y gobernar a la población entera del Imperio Británico, haciendo de ellos hombres formados e inteligentes, unidos y prósperos para siempre, y para convertirlos en hombres y mujeres felices, de cualidades físicas y mentales superiores”. (R. Owen, 1858).

    ¿Buscamos un nuevo Estado? Entonces debemos construirlo sobre bases humanistas, cooperantes y democráticas participativas.

    He aquí, simple, pero firme el camino.

    ¡En la fraternidad, un abrazo cooperativo!

  4. Juan José González Geysels dice:

    estoy siguiendo las presentaciones especialmente las televisivas de C.Heller por que en general comparto desde hace muchos años su concepto con respecto a los bancos y el sistema financiero. Creo que en la medida que Ud. consiga hacer comprender a muchos mas ciudadanos cual el fin último al que apunta ese sistema., les resultará cada vez mas dificil a tan poderosa organización dirigir los destinos de cada pueblo y apropiarse de cada cosa, incluyendo por supuesto educación, seguridad y fuerzas armadas. Fuerza y lo felicito por el trabajo tan arduo e inteligente que lleva acabo

  5. irene vivalda dice:

    LOS MEDIOS EN E.E.U.U.SON MÁS PODEROSOS QUE AQUÍ Y EN CUESTIÓN DE MANEJAR EL PENSAMIENTO HUMANO SON LÍDERES.YO NO SÉ SI ESTOY EQUIVOCADQA,ME LO EXPLICO ASÍ.¿NO PENSÁS DANIEL QUE PUEDE SER ESO?OBAMA YA HA REDUCIDO EL NIVEL DE APOYO DE LA GENTE DE UNA MANERA ASOMBROSA.LA GENTE DESCONOCE COMO SON LAS COSAS Y LE CREE A LA VIRTUALIDAD.

  6. Angel de Mendonça dice:

    ¡Adelante con el proyecto de modificación de la legislación de entidades finacieras!
    Angel de Mendonça

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