Un fuerte límite

Página/12 | Opinión

En el Parlamento la oposición intenta ponerle un freno o disminuir su impacto a las políticas de ajuste impuestas por el gobierno. Durante la semana, una parte considerable de la agenda pública se desplegó en el interior de ambas cámaras.

Por un lado, hubo una fuerte actividad en Diputados. El rechazo del veto presidencial a la ley de Emergencia en Discapacidad se constituyó en una gran novedad: por primera vez una amplia y diversa oposición parlamentaria consiguió los dos tercios de los legisladores y las legisladoras presentes para insistir con una ley vetada. Confluyeron los bloques de Unión por la Patria, Encuentro Federal, Innovación Federal, la Coalición Cívica, la izquierda y parte del radicalismo. El resultado fue 172 votos positivos, 73 en contra y dos abstenciones. La iniciativa ahora pasó al Senado, donde hay muchas posibilidades de que sea ratificada.

No fue el único resultado positivo. Además, convertimos en ley el proyecto de distribución automática de los recursos del Fondo de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) a las provincias. Los cambios no son menores: hasta ahora los ATN eran una herramienta discrecional de los gobiernos nacionales. El proyecto que se aprobó, por el contrario, le quita esa discrecionalidad e impone los mismos criterios de distribución que rigen para la coparticipación. A partir de ahora, será difícil que puedan utilizar los ATN para presionar a gobernadores y diputados. También avanzamos con la comisión investigadora $Libra al quedar habilitada la definición de autoridades, el reglamento y un plan de trabajo concreto, entre otras iniciativas aprobadas.

Por otro lado, pusimos todo el esfuerzo en rechazar el veto presidencial a la ley que aumentaba el 7,2% las jubilaciones y actualizaba el bono previsional, pero la fuerte presión del gobierno sobre algunos gobernadores cambió el voto de varios diputados y diputadas y, por ello, no se lograron los dos tercios necesarios. Los “aprietes”, además de vergonzosos, en algunos casos fueron efectivos: legisladores que en comisión habían votado positivo, en el recinto se abstuvieron, votaron en contra o directamente se ausentaron. El resultado fue 160 votos afirmativos, 83 negativos y 6 abstenciones. Es decir: a pesar de que no alcanzó para los dos tercios constitucionales, los votos positivos casi duplicaron a los negativos.

La sesión de Diputados fue acompañada desde las calles por una nutrida manifestación de jubilados, jubiladas, personas con discapacidad y sus familiares. Ese proceso virtuoso de movilización social y ampliación de la confluencia opositora viene colocando al Congreso en el centro de la confrontación entre los dos modelos de país. Lo que se ha hecho más nítido en el último tiempo es que el modelo del ajuste encuentra muchas dificultades para imponerse legislativamente.

El gobierno intenta instalar que los dos modelos se diferencian en que uno opta por el superávit fiscal y el otro por el “gasto irresponsable”. Pero nosotros no somos partidarios del déficit, estamos en contra del ajuste como forma de eliminarlo.

El equilibrio fiscal se puede lograr no solo recortando gastos. Se puede conseguir aumentando ingresos o incrementando progresividad, como por ejemplo a través del tributo a los Bienes Personales, o reponiendo gravámenes como el Impuesto PAIS, entre otros. El gobierno dice: “queremos equilibrio fiscal” pero, al mismo tiempo, achica los ingresos reduciendo impuestos a los sectores que más tienen. No es por ahí. Hay otra manera de eliminar el déficit fiscal. No se puede combatir la pobreza sin meterse con la distribución de la riqueza y no se puede luchar contra la desigualdad sin intervenir sobre la concentración de los ingresos.

El presidente Javier Milei reaccionó con virulencia ante los resultados de las votaciones en el Parlamento. En su discurso en el Consejo de las Américas afirmó que el Congreso está “secuestrado por el kirchnerismo” y volvió a definir a los diputados y diputadas como “degenerados fiscales”. Además, agregó: “Hay solo dos caminos, o terminamos lo que empezamos y cambiamos el país de forma definitiva o volvemos atrás”.

En una línea similar, el presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Mario Grinman, dijo en el mismo evento que hay “dos caminos: la sinceridad, el sacrificio, la paciencia, calmar las ansiedades o el de la picardía criolla, que ya sabemos cómo termina”. Total coincidencia.

Grinman agregó: “No somos liberales desde diciembre de 2023. La Cámara Argentina de Comercio siempre tuvo la misma posición ideológica, el mismo ADN. Nos sentimos muy cómodos con este modelo”. Y continuó: “el Congreso logró voltear un veto presidencial. No tengo memoria de algo así, pero más allá de eso, considero un asquito la posición de los legisladores. Los jubilados están históricamente mal, pero son esos mismos o esa mayoría de oposición los que incrementaron en casi cuatro millones de nuevos beneficiarios sin aportes”. La argumentación es la de siempre: “estamos mal, pero vamos bien”, es decir, los jubilados y jubiladas tienen que seguir aguantando y los que no tienen los aportes, arreglarse como puedan.

En el Senado también hubo una actividad intensa. Transformó en leyes los proyectos de Financiamiento Universitario y de Emergencia Pediátrica por altísimas mayorías, superando ampliamente los dos tercios. También rechazó el Decreto 462/25 que reestructuraba el INTA y el INTI; el Decreto 461/25 que disponía la disolución de la Dirección Nacional de Vialidad y la supresión de la Agencia de Seguridad Vial; el Decreto 351/25, que modificaba el funcionamiento del Banco Nacional de Datos Genéticos; el Decreto 345/25, que reorganizaba organismos culturales como el Instituto Nacional del Teatro, entre otros. Finalmente, rechazó el Decreto de Necesidad y Urgencia 340/25, que recortaba derechos laborales dentro de la Marina Mercante Nacional. Todas estas votaciones también se aprobaron con amplias mayorías.

El momento actual es de fuerte fricción entre dos modelos que se disputan cuál debe ser el rumbo que debe seguir nuestro país. En octubre es imprescindible concurrir a votar. En las elecciones se define si el modelo actual es sustentable o si se consolida en el Parlamento una fuerza capaz de seguir poniéndole límites a un gobierno que intenta destruir lo público y dejar todo en manos del mercado. Lo que está sucediendo es de una inmensa gravedad y la ciudadanía tiene la posibilidad de resolverlo de manera positiva, eligiendo el camino opuesto al que propone el gobierno nacional.

Nota publicada en Página/12 el 24/08/2025

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