Trabajar sobre los costos para administrar los precios

supermercadoEn esta última semana se instaló ampliamente en los medios la idea de una tarjeta de crédito que aplique una comisión de sólo el 1% a los comercios por las compras realizadas con el medio electrónico, cuando es habitual que la comisión aplicada por los bancos oscile en el 3%. A esta idea de menores comisiones, surgida desde las cadenas de supermercados, se adhirieron rápidamente las casas de electrodomésticos y electrónica, así como distintas cámaras de comercio.

La reducción de comisiones bancarias se ha tomado como una posibilidad en el marco de la negociación para prolongar el acuerdo de precios. Desde este punto de vista, puede plantearse que el sector financiero tiene alta rentabilidad y puede resignar parte de ella sin afectar su fortaleza.
Si damos un vistazo a los ingresos de los bancos por tarjetas se puede estimar que la mayoría proviene de los intereses que aplican a la financiación, y una porción bastante menor por las comisiones cobradas tanto a comercios como a los titulares de las tarjetas.
Sin duda resultaría interesante avanzar en una negociación sobre los aranceles a los comercios con el objetivo de sostener los acuerdos de precios, pero esta vía podría agotarse en una transferencia dentro de la cadena de comercialización. Tendríamos así un escenario donde las empresas comerciales obtendrían un beneficio permanente –la reducción del arancel–, mientras que el beneficio a los consumidores estaría acotado al período de congelamiento de precios. Hay un gran menú para avanzar en beneficio de los consumidores, y por ende del consumo global, en particular la reducción de los intereses cobrados por financiación de tarjetas de crédito. Según el último Informe Monetario del Banco Central, mientras que en diciembre de 2012 las tasas cobradas por financiaciones con tarjeta de crédito rondaron el 30% promedio para todo el sistema, similares a las aplicadas a los préstamos personales tradicionales, las tasas por operaciones documentadas cobradas a empresas se ubicó en el 19%, una gran diferencia que explica la predilección de los bancos por el segmento de personas. Estos datos son promedio, y esconden la gran diferencia de tasas que hay entre bancos: las tasas de Banco Nación son mucho más bajas que las de otros bancos. También debe tenerse en cuenta que estos datos no incluyen al segmento de tarjetas no bancarias, que cobran intereses más altos aún.
Es factible apelar a la reducción de los costos financieros para mejorar tanto los márgenes de las cadenas de comercialización y producción, como los costos que pagan los usuarios, una tarea que el Banco Central puede desarrollar a partir de las atribuciones para regular los costos crediticios que le otorga la última modificación de su Carta Orgánica. De la misma forma, es hora de ir pensando, para complementar la política de acuerdos de precios, en comenzar a estudiar los balances de las grandes empresas comercializadoras, como así también de sus proveedores cartelizados. Este estudio de los costos de las grandes empresas puede permitir tener en claro los márgenes de ganancia, y cómo éstos pueden responder a una política de administración de precios.
Los acuerdos de precios son una importante herramienta, pero deben ser complementados con otras medidas como la mencionada, o a través de un sistema impositivo más progresivo, como he explicitado desde esta columna en varias oportunidades.
LAS VUELTAS DE LA INVERSIÓN EXTRANJERA. En la semana, la empresa brasileña Vale, la segunda compañía minera del mundo y la primera productora de mineral de hierro, anunció la suspensión de una inversión en curso para la extracción de potasio en Río Colorado, Mendoza.
Vale lleva invertidos ya alrededor de 2000 millones de dólares de un proyecto que al inicio se estimaba en 6000 millones en total, cifra que las últimas estimaciones ubicaban en 10.900 millones de dólares. La suspensión significa dejar cesantes los 4000 trabajadores de la obra, que cobrarían su salario hasta fines de marzo.
Tanto Vale como medios brasileños arguyeron como razones para el desistimiento “los altos costos de la economía argentina, la inflación y el problema cambiario”, variables que no deberían incidir en un proyecto de largo aliento como el que se acaba de suspender.
Aparentemente influyó en la decisión de la minera la negativa del gobierno argentino a otorgarle beneficios fiscales y cambiarios por cerca de 3000 millones de dólares en los próximos dos años; sin embargo, cuando Vale solicitó este beneficio, ya había parado las obras (El Cronista, 12.03.13 pág. 19).
Hay otras razones que hacen a la situación internacional de la empresa, que opera en 37 países y posee cerca de 195 mil empleados en todo el mundo. El último trimestre de 2012 la firma presentó la primera pérdida en diez años, y el beneficio anual obtenido de 11.236 millones de dólares para todo 2012 resultó la mitad del resultado obtenido en 2011, a la vez que sus ventas bajaron un 23% en el año. Los menores precios de los minerales y la menor demanda fruto de la crisis internacional pueden asignarse a estos resultados. Por otra parte, importantes proyectos químicos y petroquímicos brasileños han sido frenados por los altos costos de las materias primas en el país hermano (gas natural y nafta), según informa el diario brasileño Valor Económico. Los inversores extranjeros están protegiendo sus balances en todo el mundo.
Distintos estamentos públicos han expresado su voluntad de continuar con el proyecto Potasio Río Colorado y garantizar los puestos de trabajo; será una tarea ardua que esperamos que se pueda concretar.
Con la misma orientación, YPF ratificó que continuará con el desarrollo de un yacimiento de gas no convencional (tight gas), en el área Sierra Barrosa, Neuquén, destinado principalmente a abastecer el proyecto Potasio Río Colorado.
La decisión de Vale lleva a replantear nuevamente la cuestión de las inversiones extranjeras directas y su incidencia en la economía nacional. Al decidir cesar su proyecto, Vale está generando costos importantes a nuestro país, además de pretender beneficios fiscales y cambiarios sin ninguna contrapartida, sólo para mejorar su rentabilidad, que se suman a las desproporcionadas exenciones fiscales que ya goza la actividad minera en nuestro país.
Queda claro de esta forma que el interés de las inversiones extranjeras pasa por obtener la mayor tasa de ganancia, y que ello se contrapone con la utilidad social de las inversiones. Esta situación nos plantea, una vez más, la aguda necesidad de cambiar la ley de inversiones extranjeras de la dictadura (Ley 21.382) que contiene una gran cantidad de “podrán” y ningún “deberán”, es decir, otorga derechos a las inversiones extranjeras pero no exige ninguna obligación. Es un paso importante que hay que dar, pero que debe estar acompañado por la denuncia de los 52 tratados bilaterales de inversión que firmó nuestro país, y que atan de manos al gobierno para tomar cualquier regulación que intente colocar requisitos más exigentes a la inversión extranjera respecto a la inversión nacional. Limitación que frena muchos beneficios de los cuales podrían gozar las pymes nacionales para mejorar su perfil de inversiones productivas.
Una nueva Ley de Inversiones Extranjeras es uno de los cambios necesarios para profundizar el modelo, puesto que implica derogar una norma de la dictadura, a la vez que permitiría lograr que las inversiones extranjeras aporten al desarrollo de nuestro país, y no al revés.
Artículo publicado en el diario Tiempo Argentino el domingo 17 de marzo de 2013.

5 comentarios para “Trabajar sobre los costos para administrar los precios”

  1. Juan Carlos Vaca Espinosa dice:

    Totalmente, la forma más certera de trabajar sobre los costos, es verificando ganancias de las empresas del año inmediato anterior. Se comenta que hay empresas que han arrojado ganancias tremendas. Evidentemente ahí hay un mal reparto de los esfuerzos. No se trataría en este caso de que las utilidades se repartan mejor entre los obreros, sino que se bajen los costos de venta, de esa manera se beneficiaría a la mayoría de la población.
    Había el caso del Banco Francés que estaba con unas ganancias tremendas y que no podía enviar a su matriz por el tema de las divisas. Porque no hablar con este Banco, parq eu sus ganancias sean menores? que baje los costos de los intereses, del mantenimiento de cuenta y de las variables que hacen que el costo sea cada vez más alto y sus ganancias mayores??. Se puede hacer lo mismo con todos con Molinos, con CDG, con los fabricantes de productos de limpieza que una sola empresa maneja decenas de productos que suben y suben, sus ganancias??? serán altísimas, entonces charlar con ellos y demostrarles que con este sistema de gobierno trabajan mejor y ganan más que cualquiera, que si siguemn apretando a la gente al consumidor, entonces esto se va a acabar.

  2. roque dice:

    Lo bueno sería que el común de la gente, es decir la mayoría de las personas lean este artículo y demas similares que producirían un esclarecimiento necesario para opinar a favor o en contra del gobierno.

  3. Enrique Sellecchia dice:

    Yo insisto en que habría que diferenciar, Financiamiento, de Inversión, de Usura; cuando el Rey Luis dice la frase “El Estado soy yo” se lo dice a los Usureros, cuando se baja de 3 a 1%, queda claro que el 2% son impuestos que cobra la Usura; en la escuela nos enseñan sobre la Revolución Francesa, pero la primera fue la Americana, y ¿como alcanzan la masa critica de consenso, para realizar la Revolución? estaban dispuestos a ser súbditos Británicos, pero no a ser súbdito de cada atorrante que se arrimara al Puerto, ¿que dice Colbert en Francia? los Impuestos se cobran y no llegan al Estado, cobra los impuestos y paga las deudas del Estado, peor le toca a Cromwell en Gran Bretaña, primero debe asegurar los Dominios por las armas, todo en medio de la Revolución de los Precios, que consistió en la Acumulación Privada de Metálico, las Monarquías eran el Estado, aunque no nos gusten las Monarquías, eran el Estado, cuando los Bancos fijan Intereses, lo que hacen es controlar la Moneda, que es de TODOS y regulada por el Estado, la otra es, cada quien se arregla como puede, que significa exactamente eso, Grupos de Poder que determinan la vida de todos; el Cardenal Mazarino, el Usurero oficial, le confía su fortuna a Colbert, porque reconoce los beneficios de una Económia sana, ahora, ¿por que Vale no toma Dolares, que están a menos del 1%? prefiere presionar al Estado y hacer lo mismo a un Costo Social, porque se discute Poder, la plata va y viene, depende el lugar que se ocupe como agente económico, si va, o viene.

  4. Juan Carlos Vaca Espinosa dice:

    Sobre las inversiones extrangeras, son meramente extractivas. Van a favorecer a la economía del País, pero los metales se van afuera, donde son procesados, aplicados a productos o procesos tecnológicos.
    El proceso extractivo podría estar en manos de empresas locales, lo mismo que el procesamiento y la producción de piezas o procesos de wejecución a nivel local.
    Siempre hay que saber que la inversión extrangera pretende invertir y generar ganancias que luego serán aprovechadas por los dueños de las empresas en su País. Por eso pensar en inversión extrangera, sería conveninente replantear que es lo que se quiere ceder o no a determinada empresa. Por eso la Planificación y el programa presentado de Argentina tecnológica 2020 es la mejor opción. Defender lo local, lo nuestro.

  5. norberto duples dice:

    totalmente de acuerdo con todo mas con el control sobre las ganancias de las empresas extranjeras y ademas obligandolas a que su inversion sea mayor si su ganancia aumenta

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